EL TERCER MOMENTO EN EL ESTUDIO DE LAS NUEVAS MEDIATIZACIONES

Se ha advertido acerca de que estamos en el tercer momento en la investigación de lo que se denominan nuevas mediatizaciones. Esto quiere decir que ya hemos desarrollado aprendizajes y conocimientos. Por lo tanto, no es fácil dejarnos caer en constantes fundaciones, en entusiasmos y miedos descontrolados. Sabemos, además, que la lista de novedades en las nuevas mediatizaciones se van llenado de fracasos como en las mediatizaciones previas.

Presentamos aquí un punteo esquemático para describir este tercer momento:

  • No deberíamos estar asombrados por el poderío del acceso a la información basado en lo digital y en la Internet (es más, ya sabemos que no es la única red posible).
  • Tampoco por las infinitas posibilidades de interacción horizontal que ofrecen las redes sociales mediáticas (sí, también hubo que admitir la importancia de las redes sociales soportadas total o parcialmente en los intercambios cara a cara).
  • Tenemos experiencia prolongada como usuarios de diversas herramientas en red y, también, porque contamos con buenas experiencias de investigación en muchas de ellas.
  • Conocemos límites de las redes sociales, como que no todos los usuarios están interesados en interactuar y muchas prácticas que encontramos en las redes se sabe que provienen de las experiencias previas de los usuarios, más que de las propuestas de diseño y programación de los propietarios originales.
  • La provocadora pregunta sobre “qué hace el mundo con los social media” (Miller, 2016), invirtiendo la pregunta habitual, convive y cobra fuerza frente a la más mcluhiana pero también sugerente concepción de que la sociedad es moldeada por las mediatizaciones en general, y por las redes en particular: es así en los casos en que “el software toma el mando” (Manovich, 2013).
  • Transitamos un momento de redefiniciones de nuestros objetos y en el que, si bien estamos todavía lejos de entrever cómo será el cuarto momento, parece que resultará un producto de juegos de tensiones entre mediatizaciones interindividuales y mediatizaciones de alcance relativamente masivo.
  • Esas tensiones entre extremos también están anunciadas por los dos polos entre los que se mueven las investigaciones publicadas: entre las descripciones detalladas de lo individual-etnográfico y las búsquedas extensas de nuevas relaciones a través del big-data. Las propuestas de investigación que se presentan aquí tratan de generar espacios intermedios de reflexión e indagación.
  • Si bien las mediatizaciones se siguen estudiando desde perspectivas macro, conceptualizando fenómenos de alcance genéricamente social o cultural, a cada paso descubrimos nuevos ntercambios mediáticos micro, circunscriptos a una localización, un medio, o un campo conceptual conflictivo (violencia, género, política, etc.).
  • Muchos ya entendimos que es desde el punto de vista micro donde se generan novedades; pero para articular con lo macro, hacen falta intervenciones e interpretaciones médium, intermediarias entre ambos niveles. (Fernández, 2012: 29-30).
  • Es verdad que todavía desde datos micro, se sacan rápidamente conclusiones macro, pero entonces suele ocurrir que lo macro ya sabido o intuido, se impone sobre las novedades halladas en lo micro.
  • En la medida que estudiamos y conocemos más, las diferentes extensiones de los objetos estudiados y sus campos conceptuales, se muestran como relativos a esos fenómenos y tal vez se pondrá difícil el tratar de quedarse con saberes generales.
  • Otra característica de este momento, es que conviven estudios sobre mediatizaciones nuevas con mediatizaciones previas; por ejemplo y al azar, en el Nro. 9 de nuestra revista L.I.S. se suceden artículos que analizan materiales provenientes de entrevistas tradicionales, diarios en papel, algo muy novedoso como el live blogging, la pervivencia de las revistas barriales en papel, un movimiento propio de las nuevas mediatizaciones como el Yo soy 132 y así siguiendo.
  • Unos resultados propios de este tercer momento es el abandono, culposo, de la denominada primavera árabe, difícilmente reivindicable en su conjunto, las dificultades de los gurúes para alinearse políticamente frente a los nuevos movimientos de masas con base en el networking. relaciones entre medios y espacios sociales.
  • Para situar ese posible nuevo momento –y más allá de que deberá hacerse una periodización más prolija, detallada y significante– podemos hacer un primer esbozo de una periodización de las relaciones entre las nuevas mediatizaciones y su estudio, al menos desde el punto de vista de las corrientes y autores que más influido sobre nosotros.
  • Lo primero que hay que reconocer, es que la llegada de las nuevas tecnologías activó el universo de estudios sobre los medios y las mediatizaciones. Luego del gran éxito de las proposiciones de Dorffman y Mattelart en Latinoamérica y el desembarco masivo en las nuevas carreras de comunicación de las teorías de Frankfurt y la sucesión habermasiana, los estudios sobre los medios quedaron confinados a los seguidores de McLuhan, que hicieron un recorrido propio, y a ciertos semióticos como Eco, Metz, Verón.
  • En la Argentina, la producción local desde una semiótica de los medios convivió con una corriente muy fuerte de estudio liderada, entre otros, por Aníbal Ford, Jorge B. Rivera, Eduardo Romano, etc.
  • Ellos mantuvieron vivo el interés por los medios y estos últimos rápidamente se articularon con la presencia fundamental, para mantener la llama en Latinoamérica, de Jesús Martín Barbero y su fructífera, aunque discutida, diferenciación entre medios y mediaciones.
  • Las nuevas tecnologías interviniendo en la comunicación social, aunque no obligaron a incorporar, todas las problemáticas previas, trajeron los problemas de la mediatización, sus características y usos, nuevamente al centro de la escena de la discusión cultural y social.
  • La primera etapa del estudio de las nuevas mediatizaciones es aquella en que autores fundantes como Toffler, Negroponte, Verón, etc. comenzaron a anunciar la importancia de lo digital, la conectividad y las nuevas posibilidades de acceso a la información, antes depositada en los diversos modos de impresión sobre papel. En términos generales, fue el momento del anuncio de la revolución tecnológica y la concreción de una nueva etapa del capitalismo, basada definitivamente en la información y el conocimiento y una nueva posición del sujeto en la red: la del prosumidor.
  • La segunda etapa de estudios sobre las nuevas mediatizaciones es la del desarrollo de las redes sociales mediatizadas y sus poderosas consecuencias sobre la cultura. En ciertos y muchos sentidos es nuestra época. Jenkins, Castells, Piscitelli, etc. anunciaron y anuncian los resultados revolucionarios del crecimiento de las redes, de la interacción, de la movilidad. Sin dudas es nuestra época todavía, porque todo es muy reciente. Convergence Culture es del 2006, el i-Phone se presentó en el 2007, el gran salto de BlackBerry fue en el 2009 y el entusiasmo de Castells por la la primavera árabe  fue en el 2011. Todo está pasando ahora.
  • El avance en los usos extendidos de esas nuevas tecnologías, su progresiva especialización, las novedosas áreas de convergencia y, también y muy especialmente, la presentación de resultados de investigaciones empíricas que nos llegan o que vamos obteniendo, nos van situando frente a una visión más suavizada sobre el rango y la profundidad que va alcanzando la transformación en las mediatizaciones.
  • En las nuevas mediatizaciones, el networking convive con el broadcasting, están en tensión, algunas veces compiten, otras tienen vidas independientes pero en muchas ocasiones se complementan y no siempre otorgando la hegemonía a lo nuevo sobre lo viejo.
  • Si bien existe la posibilidad de publicar/emitir para todos los partícipes de las redes, sólo una minoría (aunque sea muy extensa) se convierte en emisora y la gran mayoría sigue siendo audiencia, aunque con particularidades a seguir describiendo.
  • Hay fenómenos muy novedosos en la web, como com que, sin embargo, no son fenómenos de networking sino casos de broadcasting multimedia y multigénero.
  • El estudio de las denominadas redes sociales de tipo mediático, convive con redes sociales básicamente soportadas en el cara a cara. Y esos dos tipos de redes, generan fenómenos de convergencia como los circuitos musicales alternativos, híbridos, y tal vez por ello autosostenibles.
  • Hemos reconocido por fin que vivir en plataformas incluye fenómenos de broadcasting y de networking en tensión; diferentes sistemas mediáticos en interacción en el uso, ya que no todo está en la misma plataforma y que, por fin, los mediatizadores proponen y los usuarios en buena parte disponen y rediseñan.

Como resultado de estas conclusiones entre otras, los investigadores y teóricos de las mediatizaciones ya no estamos a la vanguardia de los fenómenos sociales mediatizados, anunciando las buenas nuevas y pronosticando las nuevas épocas, sino que, otra vez, seguimos el desarrollo del devenir histórico que estudiamos, describiendo los nuevos hechos y tratando de encontrar las nuevas explicaciones, mientras ajustamos nuestras herramientas de observación, de análisis y de presentación de resultados.

En ese sentido, tal vez nuestra producción esté a la vanguardia de esa posición de retaguardia, al menos parcial, en que ubica la aplicación extensa y sucesiva de las nuevas mediatizaciones a los trabajos de investigación y reflexión sobre ellas.

 Bibliografía mínima del tercer momento

Fernández, J. L. (2016). “Interacción: un campo de desempeño múltiple en broadcasting y en networking”. En: Cingolani, G., Sznaider, B. (eds.) (2016). Nuevas mediatizaciones, nuevos públicos. Cuadernos del CIM. Rosario: UNR Editora.

Gitelman, L. (2006). Always Already New: Media, History, And The Data Of Culture. MA: MIT press.

Manovich, L.  (2013). Software Takes Command, New York: Bloomsbury Academic.

Miller, D. et alt. (2016). How the world changed social media. London: UCLPRESS. Available to download free: www.ucl.ac.uk/ucl-press

Scolari, C. A. (2013) ¿Cómo se producen las narrativas transmedia? En: Narrativas transmedia. Cuando todos los medios cuentan. Barcelona: Deusto.

Van Dijck, J. (2016, 2013). La cultura de la conectividad. Una historia crítica de las redes sociales. Buenos Aires: Siglo XXI

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