La investigación global: su poder y sus límites

Por supuesto que es riesgoso presuponer un solo estado para realidades globales y es una realidad que en Asia, por ejemplo, están ocurriendo fenómenos cuantitativamente relevantes. Pero de todos modos tiene su interés poner a prueba, exponer, conocimientos producto de la experiencia que, como siempre, podrán ser refutados por otras experiencias.
La investigación social aplicada viene sufriendo en los últimos 10 años un progresivo proceso de concentración. Esa concentración no es sólo económica y comercial (pocos jugadores manejan una porción importante del mercado). La concentración afecta a los contenidos a investigar y a los modos en que se investiga.
La concentración de contenidos se debe a que es muy difícil comprender a nivel global mucho más que algunos atributos básicos (conocimiento, opinión por sí o por no, última compra, voto, marca o político más conocidos y poco más). Ejemplos: qué significa ‘juvenil’, ‘innovador’, ‘atractivo’ y sus traducciones en Singapur, Hong Kong, Estocolmo, Sidney, Buenos Aires y México D.F.? Y no estamos hablando de conceptos demasiado sofisticados ni de ciudades marginales.
Respecto a qué denominamos concentración de los modos en que se investiga, tiene que ver con modos de trabajo y gestión que se asimilan a diferentes niveles de la administración multinacional. La realización de un proyecto de investigación en, por ejemplo, 50 países, debe realizarse en un período acotado de tiempo. Si bien esa temporalidad es algo diferente en el campo privado que en el de los organismos internacionales, una investigación que se extiende demasiado en el tiempo corre el riesgo de confundir sus resultados con los resultados del inevitable cambio histórico. Por lo tanto, una investigación global que se precie, es una investigación ‘rápida’.
Un proyecto desarrollado en 50 países requiere la presencia de aproximadamente 50 coordinadores provenientes de diferentes culturas e idiomas. Si alguno de ellos tiene una sugerencia (aunque sea brillante) para cambiar algún aspecto de la investigación, prestarle atención significará el casi inevitable retraso del cronograma. El resultado habitual (insisto, equivalente para casi cualquier nivel de la gestión global) es que el individuo que sugiere sea considerado como el individuo que frena el proceso. A partir de ello, cierto nivel de mediocridad es un resultado estructural del sistema.
La investigación global así diseñada es irreemplazable para poder gestionar globalmente pero obliga a que la gestión global maneje información superficial y que retrasa respecto a las tendencias de cambio. La toma de decisiones, si es verdad que está basada en la información, sufrirá las consecuencias de esa pobreza.
Por otra parte, esa información commoditizada, es muy sensible a la competencia de precios, que viene limando las rentabilidades de las compañías y redes investigadoras obligado al redoble de la búsqueda de escala cuantitativa. Este año, como consecuencia de la recesión europea, muchas compañias y organismos multinacionales obligarán a sus proveedores multinacionales a bajar los precios y profundizar la concentración y la simplificación de los trackings, encuestas y monitoreos de estados y tendencias globales. Un círculo de hierro.
La alternativa a esas debilidades de la investigación global es la investigación cualitativa realizada por individuos talentosos y creativos. Sobre ella volveremos en próximos posteos.

Un pensamiento sobre “La investigación global: su poder y sus límites”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *