Curso presencial: MEDIATIZACIONES: PARECIDOS Y DIFERENCIAS EN LA ACCIÓN

Profesor: Dr. José Luis Fernández

 Objetivo general:

Comprender las diferencias de cada mediatización para encontrarles el espacio más eficaz y eficiente en cada estrategia comunicacional

 Reunión 1

Mediatizaciones: producción y mediación. Broadcasting y Networking: convivencias, competencias y tensiones. Dispositivos técnicos y fronteras comunicacionales. Enfoques discursivos, cualitativos y cuantitativos.

Reunión 2

Estrategias generales de análisis e intervención. Medios, Redes y Plataformas: Audiencias, usuarios. Actores y espectadores. Las diferencias de base y de detalle entre Facebook y Twitter. Instagram y Snapchat?

Reunión 3

Taller de análisis con casos propuestos por los cursantes: multi, inter e intra mediatizaciones. La aplicación y el ajuste en cada caso analítico o de intervención.

Reunión 4

Un panorama del ecosistema mediático: el postbroadcasting. Pronósticos: los límites que condicionan el futuro. Relación de los casos presentados con el desempeño futuro.

¿Para quién está pensado el curso?

Investigadores en discursos públicos y semi-públicos, community managers, responsables comunicacionales y de prensa, figuras públicas.

¿Cuándo?

Lunes, entre las 18.30 y 20.30 hs., 22 y 29 de agosto, 5 y 12 de septiembre

Costos: $ 1.200.- Descuentos a grupos

Cupos limitados.

El curso se realizará en Arcos 2215. Of. 302. C. A. B. A.

Inscripción:

Escribir a cisa.arg@gmail.com

CURSO PRESENCIAL SOBRE COMUNICACIÓN, RIESGO Y CIUDAD

 

Docentes: Beatriz Sznaider-Jorge Juncos

Fecha: martes 23 y miércoles 24 de junio

 

Dirigido a investigadores, periodistas y estudiantes avanzados y a todos los interesados en temas de urbanos.

 

Horario: 18 a 20,30

Arancel: $500.

Inscripción aquí

Contenidos

Día 1: Riesgo y Ciudad: escalas, materialidades, modos de configuración espacio-temporal, de presencia del cuerpo, de construcción de sentido. La ciudad como texto. Miradas macro sobre el riesgo: Beck, Luhmann, Douglas. Verosímiles sociales y riesgo.

Día 2: Construir el acontecimiento: Verón. De acontecimiento mediático a hecho histórico: Lozano. De la historia a la memoria de los medios: Nora, Carlón.  La novedad discursiva: Fernández. Broadcasting y networking y verosímiles mediáticos: Fernández.

Se entregará certificado de asistencia.

Apostillas comunicacionales básicas para presidenciables

Aquí estamos preocupados  porque al país le vaya bien y, para ello, consideramos que debe llegar a presidente el mejor. Estas apostillas sólo sirven para que el mejor, si lo hay, no la embarre o le deje el campo comunicacional libre a un adversario mediocre. Las apostillas están basadas en rasgos observables, el desarrollo de las campañas nos estimulan a realizar más por el bien común.

  • Lo primero que tiene que quedar en claro, y ser verosímil, si ud. apuesta al triunfo, a dar batalla, a fijar los votantes propios o a dar testimonio como estrategia de conocimiento. Como ve, es fácil para cualquiera detectar quiénes son presidenciables.
  • Si discute con varios candidatos, piense que si no son adversarios reales, ganar discusiones resta más que sumar.
  • Si está en condiciones de ganar, se notará en que sus propuestas se relacionan con situaciones verosímiles de la sociedad.
  • Si tiene propuestas, trate de que esas propuestas no excluyan a la mayoría de la población.
  • Si no tiene propuestas y piensa que hay que hacer lo que ‘la gente quiere’, considere  que no hay que prometer soluciones a las primeras preocupaciones que pide ‘la gente’, sino una combinación de ellas que acumule votantes.
  • Si habla en broadcasting por la tele, no mire a la cámara para hacer contacto  con la audiencia; el caso explicado por Eliseo Verón es muy particular y puede quedar como maleducad@ con sus interlocutores.
  • Si habla por la radio, primero que nada que se entienda. Si fracasó el fonoaudiólogo no lo salvará la población.
  • Si no está en condiciones de hacer una campaña de comunicación profesional en los espacios cedidos a los partidos imagine cómo será evaluad@ para ser presidente.
  • Recuerde que cuando se muestre con sus seguidores es clave que parezcan espontáneos.
  • Cuando se muestre con sus seguidores en los medios, tenga en cuenta que no lo ven a ud. solo: l@ ven a ud. con sus seguidores (recuerde lo de inclusión / exclusión de posibles votantes).
  • Cuando publique en las redes, aclare desde el principio si es ud. o l@s compañer@s los que responden… luego del error es tarde y hay ejemplos…
  • Si ud. corta un mensaje largo en 10 posteos de 140 caracteres, tenga en cuenta que sus adversarios elegirán precisamente el que no le conviene.
  • Recuerde que la repetición de un gesto o de una comunicación novedosa, que se consideraron exitosos, destruye la novedad. Si va por ese camino, hagas cosas nuevas.
  • Una innovación en política no genera éxito, aunque sea una gran innovación: lo innovador requiere aprendizaje para ser comunicado.
  • El desenfado a veces funciona, pero en general hasta que alguien considerado serio y respetable lo mira detenidamente y sin sonreír.
  • Una acusación, sólo sirve si es verosímil. Su adversario debe ser ‘acusable’ antes que acusado. Su ud. es acusable sólo se puede rogar a dios o equivalentes.
  • Recuerde que la complejidad de una campaña es gasto y que el gasto no combina bien con la austeridad.
  • Una denuncia de corrupción tiene espacio en un medio adicto al acusador, en los medios opositores se aceptan denuncias inversas.
  • No es la misma situación si debe obtener 20 ó 30 puntos de votación que si duele ganar o perder 5 puntos.

Oyentes y militantes: un breve manual de acción

Aun actividades realizadas por gran cantidad de individuos son, para otros, espacios de acción deseados. Es evidente, por ejemplo, la imposibilidad de escuchar un programa de radio en Buenos Aires, sobre temas de actualidad periodística y que incluya llamados de sus oyentes, sin que se sature de llamados que defienden la posición política del programa. En el caso de los programas que intentan  un cierto toque de neutralidad, pero que siempre están más cerca de una posición que de otra, los llamados tratan de sellar una línea editorial para evitar la posible confusión del resto de la audiencia.

A veces no se accede a ese tipo de actividades por falta de voluntad pero, muchas otras, no se lo hace porque se teme no actuar bien, no encontrar el comportamiento adecuado, hacer el ridículo o, lo peor, no encontrar la claridad necesaria para que nadie dude  de qué línea política se defiende.

Es verdad que esas actitudes se encuentran en todos los espacios de emisión, sean en broadcasting (comentarios en tv o en diarios de tirada nacional) o en networking (Facebook y twitter especialmente) en los que se privilegia mucho más la redundancia y la insistencia sobre la posición del primer artículo o posteo, que la discusión, rápidamente atacada por otros participantes cuando existe.

Pensamos que la actividad de los oyentes militantes radiofónicos es la que tiene mayores riesgos de performances fallidas porque la presencia exclusiva de la voz, su condición corporal, pone en evidencia a la propia individualidad.

Por esas razones sostenemos que, por un lado, se justifica el componente de retorización habitual en esos llamados, que nos facilita presentar este manual, pero también, por el otro lado, nos lleva a pensar que hay muchos oyentes militantes que todavía no han hecho escuchar su voz y su opinión. Este breve punteo de recomendaciones es una ayuda para ellos, sea cual sea su posición política.

  • El primer rasgo clave es que nunca debe llamar a un programa con el que tenga una clara diferencia política. En general, el objetivo de estas llamadas es construir un cierto ‘clima polémico’ pero de ningún modo una polémica, que debe estar destinada exclusivamente a los que no tienen otra cosa que hacer.
  • Sí puede insistir con sus llamadas a aquellos programas que son relativamente independientes, para garantizar que esa independencia pueda ser borrada lo más rápidamente posible.
  • ¿Se puede llamar a un programa para discutirle su línea? Sólo en casos en que resulte evidente la homogeneidad de la audiencia, la que puede borrar el ‘clima polémico’.
  • Su voz no debe ser perfecta, si no se puede sospechar que sea un profesional pago. Tampoco demasiado estropeada porque arriesga la comprensión.
  • Carraspear antes de hablar ayuda a limpiar la voz de las impurezas excesivas.
  • Es importante que utilice un tono amable pero que muestre la intención de agredir, desvalorizar, eliminar o avergonzar a algún adversario individual o fuerza política o social.
  • Una fórmula infalible es comenzar con un: ‘Me pregunto…’, con tono amable pero intencionado…
  • El ‘me pregunto’ puede estar acompañado por diversas modalizaciones. Algunas de ellas: ‘a verrr… me pregunto…’ (profesional); ‘me sorprende escuchar a… y me pregunto…’ (militante informado); ‘no entiendo mucho, pero me pregunto…’ (ciudadano que es menos tonto de lo que se lo considera); ‘digo yo… y me pregunto’ (enunciador testimonial); ‘ahora, me pregunto… (énfasis puesto en la supuesta sorpresa por lo que ha escuchado), etc.
  • Al adversario individual se lo puede mencionar de dos maneras: con confianza y llaneza (Mauricio, Mauri, Cristina, Cris, Aníbal, etc…) o con extrema distancia y tono irónico (el señor Macri, la supuesta Doctora Cristina Fernández de Kirchner…).
  • En radio, de ninguna manera es aceptada la fórmula híper agresiva habitual en otros medios: si se dice ‘el boludo de Macri, ‘la shegua’, ‘el traficante’, ‘el mafioso’, el chorro’, etc. es muy posible que sea denunciado por cualquiera en el aire, aunque el contenido del programa habilite aparentemente a esas modalidades…
  • Trate de no utilizar nunca una cantidad de fonemas que supere los 140 incluyendo los silencios entre palabras como uno de ellos.
  • En lo posible, cierre con una fórmula que reivindique el programa y su relación con él y sus protagonistas. Los clásicos: ‘gracias chicos, los escucho siempre’, ‘genial el programa de hoy’, ‘xx (el conductor) sos un genio’ o los más comprometidos ‘me encantan sus opiniones’, ‘siempre estoy de acuerdo con uds.’, ‘hacen falta muchos programas como el de uds. para que no triunfen los que no deben triunfar’, ‘muchos deberían escuchar este programa’, etc.